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Café
LA
CALIDAD VA POR FUERA
Mientras
en el hogar el consumo permanece fiel a una marca, puertas
afuera las opciones para beberlo se multiplican.
Todo
hace creer que, finalmente, la cultura del café está llegando
a territorio chileno. Hasta Starbucks –algo así como el
McDonald’s del café– ya está matriculado para sumarse a
este boom cafetero.
Texto
completo de este artículo, en la edición impresa de PubliMark
María
Laura Martínez
El
té es el responsable. La “adicción” a esta bebida, que ha
puesto a Chile en los rankings mundiales de consumo per cápita,
se ha transformado en una barrera natural para el desarrollo del
café, que en otras latitudes es el “rey” indiscutido.
Así,
mientras en los países nórdicos se toman hasta mil tazas por
habitante al año y en Estados Unidos tienen un promedio de una
al día, el consumo anual de los chilenos se estima en 150 tazas
(de 200 cc).
Pero
eso, dicen los expertos, está cambiando.
Poco
a poco estamos descubriendo el llamado “oro negro”,
aprendiendo de sabores, de procedencias, de tipos de granos, de
procesos de tostado y grados de acidez.
Enterándonos
que no es lo mismo un arábigo de Centroamérica que uno brasileño
de granos Robusta. Otro cuerpo y otro sabor.
El proceso que hace unos años se vivió con el vino y
que nos llevó a darnos cuenta de que no sólo se diferenciaban
en blanco y tinto, es el que hoy día está ocurriendo con el
café. Si bien, más lento, con el ritmo pausado con que se
disfruta esta bebida, penetrando suavemente para no intimidar
a quienes poco saben de que existe algo más que el
instantáneo.
El
espresso bien preparado, el auténtico capuccino, el
macchiatto y el ristretto se han ido sumando a la
carta de las cafeterías tradicionales y de aquellas que han
abierto sus puertas a la luz de este boom silencioso.
En
esos locales es donde se ha iniciado esta exploración de
sabores y aromas cafeteros, de la mano de quienes han ido más
allá de proveedores tradicionales como el Haití y el Caribe,
apostando por marcas italianas tan reconocidas como Illy y
Segafredo, entre otras.
Y
aunque la aventura cafetera es outdoor, las góndolas de
los supermercados exhiben una incipiente diversidad, y un
intento de los consagrados, como Nescafé, por mostrar que hay
algo más y que, incluso en el café instantáneo, no está todo
dicho.
FIELES
A NESCAFE
Como
si hubiesen jurado fidelidad en el altar, el consumo de café en
el hogar muestra una lealtad sorprendente a la marca líder:
Nescafé. Con 56%, es la más alta de todas las categorías de
consumo masivo estudiadas por AC Nielsen. Este índice de
lealtad se entiende como “el grado en que una marca satisface
el consumo total que un hogar realiza de una categoría”, según
se explica en el informe de la consultora para el año 2003. En
éste se señala que “los productos líderes de un conjunto de
doce categorías analizadas, presentan un rango de lealtad que
va desde 56% en el caso del café hasta 19% en el néctar.
Nuestros estudios indican que, mientras más fuerte es líder y
menor es la cantidad de productos en la categoría, mayor tiende
a ser su Indice de Lealtad”.
Monterrey,
Colcafé, Morumbí (marca privada de la distribuidora Adelco) y
Maxwell House, se cuentan entre los competidores de esta área,
pero ninguno con el peso suficiente como para disputarle su
liderazgo a Nescafé. Prueba de ello es que Córpora Tres
Montes, empresa productora de la marca Monterrey, que es la
segunda de este mercado, se disculpó de participar en este
reportaje, aduciendo ser “muy pequeños”.
De
algún modo, la lucha de Nescafé –y de Nestlé como compañía–
más que a aumentar su propia participación, va encaminada a
incentivar el consumo del café como producto. Por eso es que
aplauden lo que está sucediendo puertas afueras y se suman con
entusiasmo a través de máquinas expendedoras.
“En
los últimos años se ha evidenciado un creciente consumo de café
soluble en todas sus variedades. Un aspecto destacado es que
también se ha producido un aumento relevante en el consumo
fuera del hogar, gracias al surgimiento de cafeterías
especializadas en café tostado y molido, a la industria de
casinos y otros canales de consumo al paso, asociados a la
disponibilidad de tiempo libre.
Todo
lo anterior representa una oportunidad para los solubles, como
es el caso de nuestra marca Nescafé y la oferta de variedades a
través de sus máquinas de café”, comenta Cristián Salazar,
gerente de marketing de Nescafé, quien enfatiza que “esto lo
observamos de manera muy positiva, ya que contribuye a la difusión
de la cultura del café”.
Respecto
a la trayectoria de la marca, el ejecutivo sostiene que Nescafé
es la número uno a nivel mundial en el mercado del café
soluble y se comercializa en Chile desde 1941. “Gracias a la
fidelidad de nuestros consumidores, Nescafé es también la
marca líder con sus productos Tradición, Fina Selección,
Dolca y otras variedades, todas submarcas con atributos muy
claros y reconocidos por el público”.
De
su producto líder, Nescafé Tradición, Cristián Salazar afirma que “es un clásico del mercado y reconocido por su
aroma intenso. Luego ofrecemos un producto de aroma y sabor más
sofisticado, como es Fina Selección, y en un segmento superior,
Nestlé comercializa marcas importadas desde Francia con
tecnología superior y, por ende, con sabor y aroma mucho más
sobresaliente, como por ejemplo Nescafé Cap Colombie”.
“Para
los que desean consumir un Nescafé fuera del hogar, a través
de las máquinas Nescafé, tenemos sabores más sofisticados
como Capuccino, Latte, Vainilla o Mokaccino”, detalla el
ejecutivo.
De
este modo, si algo hay que reconocerle a Nescafé, es que ha
buscado fórmulas para ponerse a tono con la incipiente cultura
cafetera. “A partir del 2000, hemos importado una serie de
productos innovadores. Nescafé se ha renovado y ahora el
consumidor tiene la posibilidad de acceder a nuevos aromas y
mezclas, como los de nuestra línea Nescafé Capuccino y Nescafé
Espresso”, concluye Cristián Salazar.
En
Europa, Nestlé está experimentando con una red de cafeterías
Nescafé y observando sus resultados antes de tomar la decisión
de expandir la cadena.
CAFE
PARA MUJERES
El
centro de Santiago ha alcanzado una densidad cafetera asombrosa.
Más de cien cafeterías se concentran en los dominios del
alcalde Joaquín Lavín. Pero, claro, el fenómeno tiene otra
explicación, algo lejana a la pura intención de saborear un
buen café: las “piernas”.
Periodistas
extranjeros especializados en turismo que han visitado la
capital, han plasmado en sus artículos su asombro por esta
particular forma de degustar el café, al parecer única en el
mundo.
Y
aunque es cierto que el café al final es sólo una excusa, no
se puede negar que en esos lugares esta bebida se prepara y se
consume en abundancia.
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