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La publicidad en tiendas físicas funciona, pero...

La publicidad en tiendas físicas funciona, pero...

La mayoría de los compradores no tiene problema con las pantallas en los supermercados, e incluso un número creciente compra precisamente por ellas. Lo que no toleran es una pantalla que les estorbe.

Es la principal conclusión de un informe de 2026 sobre comprador en tienda de Grocery TV, hecho en colaboración con Media, Ads + Commerce. El estudio identifica dónde la receptividad del comprador es alta, dónde es débil y qué deben hacer las marcas y el retail para aprovechar ambas.

Según el sondeo, el 62% de los compradores ha adquirido un producto inmediatamente después de verlo en una pantalla de la tienda. Esta cifra demostraría que la última etapa del proceso de compra se completa en tiempo real, en un canal donde el producto está en un estante a un metro de distancia.

“Existe el mito persistente de que la publicidad en tienda llega demasiado tarde para influir en las decisiones de compra, y este estudio lo desmiente”, afirmó Marlow Nickell, cofundador y director ejecutivo de Grocery TV.

“El 95% de los compradores toman al menos la mitad de sus decisiones de compra mientras está en la tienda y es receptivo a la publicidad en ese tiempo”, dijo a Emarketer. Sin embargo, comentó que las marcas que consideran la publicidad en tienda como recordatorio de última hora subestiman el canal. “Los compradores ya están predispuestos a comprar, rodeados de los productos anunciados y sin contenido que compita con ellos en su feed”, sostuvo.

Los formatos de exhibición en la entrada, la caja, la aplicación, la charcutería y la farmacia de la tienda obtuvieron en el estudio una aprobación del 84%. La lógica detrás de estas cifras es simple: son zonas donde los compradores se detienen.

La parte inferior de la clasificación cuenta una historia diferente. Las pantallas refrigeradas obtuvieron una aprobación de solo 58,9%, mientras los carteles publicitarios y los letreros para estantes se situaron debajo del 72%.

“Todos comparten el mismo problema: se interponen entre el comprador y el producto”, afirmó Nickell. “En el pasillo, los compradores son decididos y se centran en la tarea, y cualquier cosa que los ralentice o les obstruya la vista genera fricción. Los formatos con buenos resultados son los ubicados donde los compradores ya están detenidos”, concluyó.

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